El narcisismo consiste en la admiración excesiva que siente una persona por sí misma, por su aspecto físico o por sus dotes o cualidades. Aunque es imprescindible quererse a uno mismo y valorarse, en exceso, como todo, es contraproducente. Pero ¿cómo ven el mundo las personas narcisistas?

Seguro que antes o después nos hemos encontrado con una persona que no puede evitar mirarse al espejo o que es arrogante y / o manipulador. La necesidad que encuentran en que los demás les admiren crean una obsesión constante por intentar ser perfecto que va unido a una falta de empatía por el resto ya que se por lo general estas personas intentan conseguir objetivos a través de otros, por eso se suele asociar el narcisismo con ciertos grados de sociopatía.

Una de las técnicas más recurrentes de las personas narcisistas es la ansiedad. Su forma de ver el mundo se sostiene en la imagen de que está por encima de la media, aunque en general no necesita de muchos toques de atención para sentirse bien, si que necesita mantener el estatus. Es por ello que, laboralmente, suelen ser personas competidoras y que necesitan destruir la confianza de otros para subir o mantenerse en su escalada social. Pueden tener dependiendo del nivel de narcisismo, ese toque de Bully o abusón de colegio como forma de protección a sí mismo, ya que creen que quitando a otros de en medio seguirán estando por encima. No se trata de eliminar competidores, cualquiera puede ser objeto de un abuso ya que lo que prima es la sensación de pertenencia al grupo de élite, el que es más fuerte que el resto.

Además de ello, en el narcisismo las personas son menos conscientes de sus limitaciones y les acaba pasando factura en algunos ámbitos de la vida, en las que no entienden completamente la razón de un fracaso, tampoco en el interés en tratar a los demás como igual, de modo que no valorarán los esfuerzos que realices para acomodarlos o hacerles sentir bien. De manera que, por lo general, suelen recordar más los errores que cometes que los aciertos.

En definitiva, el narcisismo ve el mundo girar no necesariamente alrededor suyo (eso sería egocentrismo) sino que se ve como un agente único y especial dentro de ese mundo de una manera exagerada y en los casos más graves, desvirtuada, que hacen que la persona tenga una visión elitista y ególatra de si mismo.