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Los niños en vacaciones

La Navidad es una época del año en la que los niños pasan más tiempo en casa, sólos o con sus padres. Son éstas unas pequeñas vacaciones que pueden ser muy beneficiosas par nuestros hijos, pero también perjudiciales. Educarlos es una tarea difícil, una de las más complicadas e importantes. Posiblemente, cada padre se plantea una forma de educación y una serie de detalles que considera importantes para crear normas y exigencias, pero ante todo, el niño se forma y aprende a partir de sus vivencias. De ésto se desprende la importancia del ambiente en el que se cría el niño y que depende enteramente de los padres.

Cuando los pequeños juegan con sus abuelos, hermanos, padres o solos, están desarrollando una actividad que les ayuda a su crecimiento intelectual, afectivo, psicológico y social. El juego es una necesidad vital que le enseña cosas, entretiene y ayuda a relacionarse con otras personas. Los juguetes, son importantes en esta tarea divertida y didáctica, además en la espera de los regalos también hay un componente positivo: aprenden a tener paciencia, se fomenta el deseo y la ilusión.

Por otra parte, existe otro aspecto algo menos beneficioso de las vacaciones y ese es que los niños suelen pasar muchas horas delante del televisor. Ocurre con más frecuencia cuando están saturados de regalos, cuando obtienen todo lo que desean casi sin expresarlo y, por consiguiente, sienten menos ilusión por la Navidad.

Los padres suelen tener gran parte de responsabilidad en esta actitud negativa de sus hijos. Es necesario pensar que todo el tiempo que están con la mirada fija en la pantalla de la tele, el niño permanece inmóvil, pasivo y en silencio. Es decir, no habla, no imagina, no lee, no crea, no juega, no se relaciona. La televisión es un medio unidireccional, envía mensajes sin que exista posibilidad de réplica, ejerce un efecto decisivo sobre los pequeños que aún no tienen capacidad de crítica y que dan por bueno todo cuanto ven ya que suelen incorporar toda esa información a su personalidad. Sin embargo, si están acompañados por un adulto que le explique con lógica y claridad todo lo que no entiende, aprenderá a razonar y a valorar.

La Navidad se puede vivir de muchas maneras, pero lo ideal, que duda cabe, es disfrutarlas en unión familiar y compartiéndola con padres, amigos y familiares. La gran lección que dejan estas fiestas es el aprendizaje de la ilusión y el disfrute del tiempo de juego. Ha llegado el momento de que los chiquitines de la casa aprendan nuevas experiencias.

Conquistar sin hablar

La postura, el movimiento corporal, la expresión del rostro o la mirada hacen que comuniquemos emociones, a veces, más intensas que las verbales.

Muchos gestos del cuerpo y el rostro proporcinan información sobre nosotros mismos de la que no somos conscientes. Se trata de señales que no seleccinamos con la atención, pero que, sin embargo, son perfectamente detectables por quienes nos rodean. Por ejemplo la conquista del otro está determinada por señales no verbales que resultan ciertamente seductoras, tales como juguetear con el cabello, mantener los ojos en los del otro, esbozar una sonrisa, … son gestos mecánicos que se hacen de forma automática.

En este caso, el cuerpo también habla. Cuando se intenta conquistar a alguien, la postura del cuerpo es frontal, raras veces es ladeada; el tronco se inclina ligeramente hacia el otro; se extiende el brazo o la pierna, impidiendo el paso a los intrusos; se ladea la cabeza y se muestran las palmas de las manos adoptando una actitud de indefensión y solicitando protección.

La importancia del rostro y la mirada

La cara transmite numerosas emociones, más de mil expresiones faciales son automáticamente posibles. Pero no sólo los gestos del rostro transmiten información, también la mirada es una fuente de comunicación.

Cuando miramos a alguien a los ojos, no sólo sabemos cómo se siente, sino que él sabe que nosotros conocemos su estado de ánimo. Esto es así porque el comportamiento ocular es la forma más sutil del lenguaje corporal. Y, de alguna manera, este contacto nos hace sentir abiertos, expuestos y vulnerables; tal vez esta sea una de las razones que inducen a muchas parejas a preferir estar en la intimidad a oscuras, evitando así el contacto que más profundiza en la relación sexual.

Sobre la pasión

El deseo del otro toma distintas formas que bien pueden ser identificadas: enamoramientos, pasiones, atracciones. La pasión como un elemento de doble entrada donde cabe la emoción más voluptuosa y descontrolada, junto con el sufrimiento más intenso. La pasión como acicate del deseo, del deseo de los amantes.

La fórmula del Amor - Pasión con origen en el medievo sigue vigente en nuestras vidas: como un tipo de relación de pareja donde el elemento central es la dificultad, el conflicto, los obstáculos para su consumación. Una de las reglas de la pasión era la separación, la distancia, la lejanía. Siempre aparece como elemento clave la incertidumbre, la vulnerabilidad, la falta, la necesidad del otro.

Hoy tomamos la pasión más como una fase del enamoramiento, con ingredientes como la atracción, la seducción, el cortejo, la conquista…Lo interesante sería trasladar esa fase a un continuun, que en un grado más bajo, no dejara de existir en la pareja.

Elementos favorecedores de la Pasión

Importancia de la seducción y el juego. Necesidad de seducirse y conquistar al otro cada día, tanto desde un punto de vista erótico como afectivo. Volver a la actitud de los primeros encuentros, que permanezca ese deseo de elegir y ser elegido por el otro. Que sigamos siendo objetos de deseo y sujetos deseantes.

Crear nuevos escenario estimulantes. Crear sus propios lenguajes, sus claves, sus secretos, sus códigos con significados únicos para la pareja. Aprender a expresar lo que cada uno desea.

Elementos antagonistas de la Pasión

Aburrimientos, rutinas, secuencias amatorias rígidas: siempre el mismo recorrido, el mismo inicio y el mismo final. Cuando no se permite la variación, la imaginación ni la fantasía. El miedo al cambio, a no saber, a no entender. El no preguntar, no escuchar y no dejar sitio a lo que de verdad apetece.

Tal vez lo que más apague la pasión sea la sensación de no tener que conquistar nada, el creer que ya se tiene todo, el dejar de mirar al otro con ojos de deseo y más con ojos de costumbre. El valor de tener, el pensar que el otro me pertenece se puede convertir en un anti-valor que sin darnos cuenta nos puede ir alejando como pareja - relación de amantes.

Atrévete a cambiar

¿Por qué en ocasiones nos asustan tanto los cambios? Es el miedo a lo desconocido, a no saber qué nos deparará esa modificación en el trabajo, el amor, el dinero o la familia.

Todo cambia, por mucho que nos auste, y lo mejor es aceptarlo con naturalidad, ya que si nos quedamos bloqueados ante la incertidumbre de la novedad no podremos aprovechar las cosas del mismo modo.

En realidad, lo que nos asusta es nuestra idea de adelantar acontecimientos negativos ante la incertidumbre. El inhibidor más grande de los cambios está dentro de unoo mismo.

¿Qué harías si no tuvieses miedo?

Posiblemente habrías previsto el cambio, en vez de perder el tiempo negando que éste se ha producido, lo más seguro es que habrías encontrado lo que buscabas mucho antes.

Una actitud positiva.

Podemos sacar provecho a un cambio pensando que se trata de una oportunidad para llevar nuestra vida en un sentido diferente. Cambiar, cuando es para mejorar, es importante, pero también lo es la manera de hacerlo. Te sugiero algunas claves:

  • Anticipa el triunfo. Esto es a veces una profecía que se autorrealiza por el simple hecho de anunciarla.
  • Pregúntate: ¿qué quiero cambiar?, ¿qué debe cambiar? y ¿qué puedo cambiar?
  • Fíjate metas cuya realización puedas llegar a controlar
  • Reflexiona sobre los errores del pasado. Utiliza esta experiencia para trazar un plan sobre el futuro
  • Intenta darte cuenta por ti misma de las ventajas de cambiar
  • Procura prever el cambio (darse cuenta de las pequeñas modificaciones ayuda  a adaptarse a cambios más grandes que están por llegar)
  • En una frase: controla el cambio, adáptate a él y disfrútalo.

Afrontar las críticas

Las opiniones negativas de los demás pueden hacer que la opinión que tenemos de nosotros mismos se tambalee. La crítica es una devaluadora tan poderosa de la autoestima porque activa nuestra propia crítica patológica interior, que encuentra un aliado en la crítica exterior; y ambas unen sus fierzas contra nosotros.

Tipos de críticas

  • Constructivas. Están motivadas por el deseo de ayudar y disfrazar la crítica con palabras que sugieren cambio.
  • Destructivas. son una recitación habitual de nuestros fracasos.
  • Comparativas. Ensalzan las virtudes de alguien que se presenta como mejor que nosotros mismos.
  • Manipuladoras. Menosprecian lo que hacemos a fin de que hagamos otra cosa diferente

Aunque pueden tener distintos motivos, todas las críticas comparten una característica común: no son bien recibidas. No queremos oírlas y necesitamos formas de recortarlas y evitar que minen nuestra autoestima.

Autoestima a salvo

La crítica no tiene nada que ver con la verdadera autoestima, que es independiente de las opiniones de cualquiera. El truco para afrontar las críticas está en cuestionárnoslas y no lanzarnos a la defensiva. Nuestra propia opinión es lo que importa.

De atracciones y deseos

Los sujetos se desean, se atraen, se eligen. Tanto la atracción como el deseo son productos de los sujetos. La pareja es una relación de amantes. Un sujeto sexuado con otro sujeto sexuado. El encuentro de los sexos: el deseo sustituye a
la obligación.

Descubrimiento de nuevos lenguajes. Integración a la vida activa, sin deudas ni dudas.

Anteriormente la atracción y el deseo se explicaban en base al instinto de reproducción. Ahora los encuentros no son prioritariamente para la reproducción sino para el propio encuentro. Del llamado Instinto Ciego: hemos pasado al Cortejo, la Seducción.

Los sujetos se atraen, se desean, se eligen.

Deseos y atracciones no son realidades simples. Hay deseos mayores y menores, deseos hipoactivos o bajos, se hable de picos, fases del deseo…

Se dan interrogantes en el encuentro que no son fáciles de responder:

  • ¿Qué atrae, de hecho?
  • ¿Qué se desea, y con quién?

Se trata de ayudar a descubrir a cada persona las variadas posibilidades que puede haber de que el deseo entre en escena. La pareja se ha de crear a partir del deseo, como se fundó en su momento.

Dejarle fluir, que se expanda sin barreras, es más, abandonar el propio lenguaje bélico de batallas y conquistas sería todo un objetivo. Sentir cómo discurre, cómo se expresa en nosotros y en los demás, cómo se vivencia y se disfruta es la mejor forma de comenzar.

Darle una oportunidad es darnos a nosotros vida, pues es una invitación al placer y la fantasía y un aprendizaje de un nuevo lenguaje, reconocer los signos del deseo y sus códigos , y asimilarlos en nuestros esquemas tal vez sea algo que merezca la pena intentar.

El deseo necesita ser alimentado, ha de mantenerse en su dosis justa, de ahí la necesaria gestión del deseo, de nuestro deseo y del deseo del otro.

¿De dónde partimos?

Algunos conceptos claves

Desde la Sexología substantiva partimos del Hecho Sexual Humano. Es la constatación de que todos somos personas sexuadas, sexuales y eróticas.

Tres conceptos de partida: sexo, sexualidad y erótica.

  • Sexo:  proceso de sexuación por el que nos hacemos hombres o mujeres. Tiene que ver con las estructuras, nuestro desarrollo biológico.
  • Sexualidad: proceso de sexualización, cómo nos vivimos en el hecho de ser un hombre o una mujer. Tiene que ver con las vivencias, las emociones y los sentimientos.
  • Erótica: proceso de erotización, cómo expresamos nuestra sexualidad. Tiene que ver con las conductas, cómo nos expresamos al relacionarnos con el otro y con el encuentro con el otro.

Primer registro: Estructuras. Sexo.

El sexo, como resultado de la concatenación de una serie de elementos diferenciales masculino y femenino. Diferentes niveles ( genéticos, hormonales, gonadales…) van sexuando a un individuo, produciendo lo que se conoce como diferenciación sexual o dimorfismo sexual. Consecuencia de ésto es un progresiva sexuación en sentido masculino o femenino.

El sexo como algo que es y que no es. El sexo no es algo que se tiene, ni siquiera algo que se hace. Es un hecho: se es sexuado. Es una dimensión que llena la existencia del individuo. El sexo es a la persona, como la sexualidad es a la personalidad. El sexo no es la conducta sexual, no el orgasmo, ni determinadas prácticas… el lenguaje y los conceptos empobrecidos de la calle.

El proceso de sexuación supone un proceso biográfico: la misma persona es sexuada, se va haciendo sexuada a la vez que se va haciendo persona, sufre una clara evolución.

Segundo registro: Vivencias. Sexualidad.

Es el modo con que cada persona sexuada, hombre o mujer, vive su propio sexo. Es la calidad que cada uno da a su sexo.

La sexualidad no hace referencia al ser sexuado como tal, sino al modo propio de verse, de sentirse y de vivirse como sexuado. Son las vivencias: emociones, sentimientos y sensaciones.

Haciendo referencia a la Psicología, tiene que ver con las variables internas que afectan al individuo: cognitivas, fisiológicas, etc. El cómo la persona se vive a sí misma, resultado de una historia de aprendizaje y unas pautas internas o esquemas cognitivos.

Tercer registro: Conductas. La Erótica.

Pasamos de lo que se siente a lo que se expresa. Lo que se hace manifiesto. La erótica es la forma concreta de realizar y expresar la sexualidad. Es la expresión práctica del ser sexuado en su modo peculiar. Es sacar hacia fuera lo que se es y cómo se vive, en un momento determinado.

Erótica viene de Eros, dios griego del amor. Tiene que ver con el Deseo. Lo que para civilizaciones antiguas era un valor, parece haberse convertido en un problema.

Nos quedamos con la idea de erótica como expresión, deseo, sensaciones placenteras que uno puede experimentar ante el otro …

La Erótica tiene que ver con los Encuentros: el Deseo del otro. Gestos (besos, caricias, coitos) y fantasías. Conducirse. Biografía Erótica.

Un campo más: El Ars Amandi o Amatoria: conjunto de formas de pensar, sentir, desear o hacer a través de las cuales los sujetos realizan sus deseos eróticos y expresan sus atracciones y sus seducciones, y en definitiva, sus búsquedas y
encuentros como sujetos sexuados.

Centro Autorizado por la Consejería de Sanidad de la Comunidad Aunónoma de Madrid. Nº Reg: CS8743
Sociedad Profesional Inscrita en el Registro del Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid con el número: SP-0003
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